Por qué los niños bilingües son más listos

 

Un reciente estudio demuestra que el bilingüismo precoz estimula el cerebro, mejora la concentración y retrasa la aparición de enfermedades como el Alzheimer

Cada vez son más los hispanoparlantes residentes en Londres que deciden formar una familia y la pregunta siempre es la misma: ¿Le hablamos a nuestro hijo en inglés, en español o ambos? En el colegio hablará en inglés pero en casa no queremos que se olvide del castellano, el bilingüismo es una ventaja competitiva que el niño tendrá toda su vida.

Aprender dos idiomas de forma simultánea beneficia el desarrollo del cerebro cognitivo del bebé y mejora el control de la atención. Uno de los equipos científicos más prestigiosos en el estudio del cerebro es el proyecto español Brainglot (Bilingüismo y Neurociencia Cognitiva), integrado por seis grupos en los que trabajan unos 200 investigadores y que acaban de publicar sus conclusiones sobre el mapa del cerebro bilingüe.

Según explican los expertos, los bilingües simplemente desarrollan habilidades para hacer varias tareas al mismo tiempo y, de esa forma, se vuelven más ágiles y prácticos. Gracias a los escaneos de la actividad neurológica, los científicos han evidenciado que “quienes hablan dos idiomas utilizan más áreas cerebrales en una tarea lingüística y tienen más conexiones neuronales que los monolingües”. La investigadora española de Brainglot, Núria Sebastián-Gallés explica que este es un procesamiento menos eficiente al ser más lento a la hora de manejar el lenguaje, pero que tiene una parte positiva. Sebastián-Gallés dice que “los bilingües tempranos, al pasarse todo el día cambiando de lenguaje, tienen entrenadas capacidades cognitivas no lingüísticas, en concreto en las funciones ejecutivas, que sirven para adaptarse a los cambios de tareas variadas”. Por esta necesidad de adaptación “se podría decir que en estas tareas son mejores. Nosotros aportamos la base visual de por qué son más eficaces y hemos visto que es porque utilizan otras áreas cerebrales distintas a los monolingües”, apunta la investigadora.

Pero no todo es positivo en el aprendizaje de dos idiomas simultáneamente. Tal y como indican los estudios del proyecto español “las personas que hablan dos idiomas tienen menor competencia en el lenguaje formal”, es decir, les cuesta un poco más encontrar las palabras precisas sobre lo que quieren expresar y tienen un menor vocabulario de cada lengua. Es habitual que los niños a temprana edad mezclen ambas lenguas y construyan frases incomprensibles, su aprendizaje es más lento pero cuanto antes comience el contacto con los dos idiomas, mejor será su adaptación.

Niños y ancianos

Las ventajas del bilingüismo son más plausibles en los niños pequeños y en los ancianos. Según detalla Sebastián-Gallés “el área pre frontal es la parte del cerebro que se termina de desarrollar más tarde en la vida, lo hace en la adolescencia tardía, y es de las primeras en deteriorarse, entre los 30 y 40 años”. La cuestión es que “como los bilingües la tienen más entrenada, eso hace que se les acelere el desarrollo y parece que previene o frena la aparición de los síntomas de deterioro”, explica la investigadora.

Parece que la gimnasia mental de aprender y utilizar dos idiomas a la hora de comunicarse contribuye al concepto de reserva cognitiva. Ante daños cerebrales en una demencia o cuando se padece Alzheimer hay personas que pueden presentar menos síntomas, solo por ser bilingües.

Las investigaciones apuntan que “se sabe que en los primeros meses no se puede distinguir entre dos lenguas pero, a los cuatro meses, un niño sí puede diferenciar entre catalán y castellano”. A la edad de ocho meses, los bebés bilingües pueden notar las diferencias, por ejemplo, entre inglés y español, simplemente viendo dos personas hablar, sin escucharlas, mientras que un monolingüe es incapaz de hacerlo”, afirma Sebastián-Gallés.

 

Fuente: www.eliberico.com

This entry was posted in Noticias. Bookmark the permalink.

Comments are closed.